Existen estudios que afirman que tu salud bucodental refleja cómo está tu cuerpo. Incluso demuestran que una buena salud bucal puede evitar ciertas enfermedades. Por lo tanto, no cuidar tus dientes y encías puede provocar otros problemas de salud.

Problemas que puede producir una mala salud dental

Una incorrecta higiene bucal puede producirte dolor oral y facial si se produce infección en las encías, responsables de sostener los dientes, y puede causarte incluso la pérdida de piezas dentales en grados extremos.

Las infecciones orales también te pueden incluso producir problemas cardíacos o de otros órganos vitales. Un ejemplo de esto es la endocarditis bacteriana, una infección que afecta al corazón y a sus válvulas.

También algunos problemas digestivos pueden ser causados por una mala higiene oral. Como bien sabes, el proceso de la digestión empieza en la boca. Por lo tanto, los problemas bucales como la infección pueden producirte insuficiencia intestinal y colon irritable, así como otros trastornos de este aparato.

Existe, además, una estrecha relación entre enfermedad de las encías y otras complicaciones de la salud como el derrame cerebral. Las mujeres con problemas bucales importantes son más propensas a embarazos prematuros e incluso nacimientos de bebés con peso inferior al habitual.

Otras investigaciones apuntan a que la mayoría de las enfermedades sistémicas, aquellas en que están comprometidos gran parte de los órganos vitales, tienen manifestaciones orales como inflamación de las encías, boca seca e incluso úlceras bucales.

Cómo cuidar tus dientes y encías

Lo primero que debes hacer es acudir a tu odontólogo para realizarte revisiones periódicas. Es imprescindible para detectar posibles enfermedades bucodentales de forma prematura y ponerles solución antes de que el daño sea mayor.

Un buen cepillado utilizando el procedimiento adecuado permitirá que tu boca se mantenga sana. Para ello tendrás que cepillarte al menos dos veces al día. Lo ideal seria al levantarte, al acostarte y tras cada comida. Lo importante es cepillar diente por diente, y de la parte superior a la inferior, por todas las caras y durante unos tres minutos.

Es muy útil hacer uso del hilo dental por lo menos una vez al día. De este modo eliminarás cualquier fibra o residuo que se haya podido haber quedado entre los dientes tras el cepillado.

El enjuague bucal también es para uso diario. Con una vez al día será suficiente. Así vas a mantener un aliento fresco y saludable durante toda la jornada. Además, ayudarás a eliminar la placa bacteriana.

La dieta también es muy importante. Con una dieta saludable, tus dientes tendrán todos los nutrientes que necesitan para mantenerse sanos, fuertes y prevenir posibles enfermedades.

Evita el consumo de alcohol o tabaco. Tu salud se verá beneficiada en todos los aspectos y evitarás enfermedades como el cáncer oral.

Tanto la mirada como la sonrisa son dos de los aspectos que primero percibimos en una persona. A través de ellas comunicamos a los demás nuestro estado de ánimo y manifestamos nuestra salud. De ahí la importancia de mantener unos dientes y unas encías sanas y cuidadas.