En los últimos años el conocimiento humano se duplica cada vez con más velocidad hasta el punto que el MIT estima que para un estudiante universitario en el momento en que finaliza sus estudios muchas de las materias aprendidas ya han quedado obsoletas.

Esto ha dado lugar a una tendencia en auge, vender cursos por internet. La formación constante es un imperativo para que los conocimientos adquiridos durante la formación reglada no se queden desfasados. La formación online permite todo tipo de flexibilidad ya que es el alumno el que marca el ritmo de aprendizaje en función de su disponibilidad. Otra de las ventajas que supone es la del ahorro de tiempo. Ya no es necesario trasladarse a un centro de estudios, cada cual estudia cuando tiene tiempo libre.

Gracias a internet cualquier persona puede dar a conocer sus conocimientos

Internet ha supuesto una gran revolución en este sentido ya que gracias a las posibilidades de trasmisión de información y de comunicación entre los usuarios, el intercambio cultural y científico se ha acelerado hasta el infinito y ha contribuido a la democratización del conocimiento que hasta hace apenas unas décadas era coto privado de universidades y centros de investigación, pero que ahora está al alcance de cualquier ciudadano.

Catedráticos, investigadores, científicos. Ellos eran los garantes del saber, que trasmitían a alumnos de las universidades o a los compañeros de trabajo, con lo que la difusión era muy limitada, casi a cuenta gotas. Además, no existían herramientas para que estas personas pudieran difundir su sabiduría al gran público.

La posibilidad de vender cursos por internet supone una oportunidad laboral para los creadores de formación

Además, vender cursos por internet ha supuesto la creación de una nueva oportunidad de negocio para muchos usuarios ya que la formación, que hasta ahora estaba en manos de universidades y centros reglados, pasa a democratizarse. Cualquiera puede ser creador de un curso y hacer negocio con él, vendiéndolo a otros usuarios que necesitan de ese conocimiento para que su formación no se quede anticuada.

La posibilidad de la venta de formación online permite crear un nuevo modelo formativo en el que es el alumno quien demanda una temática educativa y es el profesor el que crea el contenido y lo pone a disposición de sus estudiantes, lo que supone toda una revolución frente a los rígidos modelos del pasado en los que la oferta educativa era muy escasa.

Permite que especialistas difundan su saber a un nicho quizás muy reducido pero interesado en adquirir un determinado conocimiento, algo que hasta hace bien poco no se hacía quizás por lo escaso de la demanda y permiten algo tan grande como que cualquier persona pueda difundir todo lo que conoce acerca de esa reducidísima parcela del saber.

Las plataformas existentes posibilitan la creación de cursos online, talleres y otros contenidos educativos, facilitan la interacción entre alumno y profesor y permiten el ahorro de tiempo para que los esfuerzos se centren en la creación y difusión de conocimiento y en hacer negocio.