Según las encuestas, casi un 70% de los hombres tiene algún tipo de fantasía en la ducha (frente al 55% de las mujeres), aunque no siempre son capaces de ponerse de acuerdo para llevarlas a cabo. También puede ser que lo hayan intentado en alguna ocasión, pero que todo haya sido tan caótico que no haya querido volver a intentarlo.

Con estos 7 consejos, estarás seguro/a de que la próxima vez va a ser la definitiva.

1- Distribución del agua

Es crucial que el agua esté bien repartida entre los integrantes de la pareja; si mientras una está calentita, la otra se está congelando, esto puede llegar a conseguir una situación incómoda, por lo que las posibilidades de repetir se van a desvanecer. Lo mejor que podemos hacer es planificar de antemano cómo nos vamos a colocar.

Asegúrate de que recibís la cantidad de agua suficiente para que no os tengáis que preocupar de nada más que de la persona que está delante.

2- El truco de la espuma

Al igual que cuando vamos a tener sexo en la cama, en la ducha también es importante preparar el ambiente adecuado para que la experiencia sea todavía más placentera. Un buen truco consiste en llenarlo todo de espuma. De esta forma, cubrirás las partes más eróticas de tu pareja y las irás descubriendo poco a poco.

Crearás un ambiente muy excitante.

3 – Lavaros mutuamente

No hay nada más erótico que los dos miembros de la pareja se puedan llegar a lavar al mismo tiempo, explorar todo su cuerpo, sus zonas erógenas e ir incrementando poco a poco el placer.

Recomendación: Utilizar una manguera de ducha que sea extensible.

4 – ¿Sexo oral?

El sexo oral puede ser mucho más excitante si se practica en la bañera; un ambiente fresco, sin limitaciones, idílico, que os ayudará a relajaros. Si no habéis probado el sexo oral, es una asignatura que todavía tenéis pendiente.

5 – Probando posturas

El principal problema para tener sexo oral en la ducha es el de no saber organizarse. Conseguir la postura ideal es complicada y dependerá de cada pareja. Lo mejor que podemos hacer es ir probando; para que la práctica sexual no se convierta en algo aburrido, no estaría de más que fuéramos cambiando.

6 – ¡Cuidado con los resbalones!

Resbalarse es mucho más fácil de lo que parece; por lo que conviene tener algo a lo que sujetarse. Utiliza una alfombra de ducha (o dos) para que los dos tengáis el apoyo suficiente con el objetivo de minimizar los accidentes.

7 – ¿Sexo en la bañera?

Si tenéis bañera, también podéis vivir algunas increíbles experiencias sexuales, aunque también tendremos que organizarnos para ello. Esto será materia de otro artículo.

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