Contratar un seguro no es precisamente fácil. Y menos todavía cuando intervienen elementos transfronterizos, momento en que los servicios de un traductor oficial van a ser obligatorios.

¿Qué debes conocer sobre una póliza de seguros?

1. Conoce cuánto pagarás realmente

Dependiendo de la naturaleza del seguro, su precio puede calcularse de una vez o al final de un periodo. Además, puede pagarse en uno o varios abonos. Si la prima se paga de una, será importante saber si vas a tener derecho a la devolución de la parte proporcional si el seguro se extingue antes de tiempo, como ocurre con los seguros de amortización en préstamos hipotecarios.

En determinadas ocasiones, el precio del seguro irá fluctuando. Es el caso de las pólizas flotantes. En este tipo de contratos resulta fundamental conocer las condiciones de ajuste del precio.

2. Los plazos de cobertura pueden diferir de los de la póliza

En la misma línea del anterior, tienes que conocer perfectamente el plazo de cobertura de tu seguro. Date cuenta de que la Ley podría establecer plazos adicionales no reflejados en la póliza.

Por ejemplo, los seguros de transporte terrestre cubren daños manifestados seis meses después de su expiración. De un modo similar, el seguro de responsabilidad civil no puede limitar determinados derechos ante reclamaciones ocurridas durante un año desde su última prórroga. Será muy difícil que conozcas estos extremos si concurren elementos transfronterizos y no cuentas con un traductor jurado que te señale las instituciones nacionales paralelas.

3. Coberturas excesivas

Determinadas coberturas adicionales pueden incrementar el precio de tu seguro. Debes saber que para calcular el precio de las primas se atiende a datos estadísticos, sobre la frecuencia de los siniestros y sus costes. Por eso, si te han colocado una cobertura de la que no vas a hacer uso, no dudes que la estarás pagando.

4. Cobertura insuficiente

No cubrir un riesgo en el que puedes estar expuesto es temerario. Y ello porque, si ocurre un siniestro no cubierto, o de un modo no cubierto, la aseguradora podrá desentenderse de indemnizarlo. Por eso es muy importante que revises atentamente las coberturas, así como las cláusulas delimitadoras y las cláusulas limitativas.

5. Regulación del contrato de seguro

Conocer la regulación del contrato de seguro es fundamental para que no te estafen. Muchas veces las compañías de seguros intentan desatender ciertas obligaciones. También hay veces en las que no reflejan en la póliza algunas de sus obligaciones legales.

Por eso, debes conocer la legislación aplicable, especialmente la de carácter imperativo. Por ejemplo, en Europa se dan muchas reclamaciones con base en la Directiva 93/13/CEE, por defectos de transparencia.

Conclusión

A la hora de contratar un seguro, hay que estar pendiente de todos los elementos esenciales del contrato. En caso de que intervengan elementos transnacionales, además, deberás contar con un traductor oficial. Es muy importante que conozcas que sin una traducción oficial, no podrás hacer valer una póliza de seguro en juicio en un país que no utilice el idioma en que se redactó.